| 1 cuota de $2.560.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $2.560.000,00 |
| 1 cuota de $2.560.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $2.560.000,00 |
| 3 cuotas de $853.333,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $2.560.000,00 |
| 2 cuotas de $1.280.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $2.560.000,00 |
| 6 cuotas de $563.797,33 | Total $3.382.784,00 | |
| 9 cuotas de $408.092,44 | Total $3.672.832,00 | |
| 12 cuotas de $331.498,67 | Total $3.977.984,00 |
| 6 cuotas de $590.378,67 | Total $3.542.272,00 |
| 6 cuotas de $626.602,67 | Total $3.759.616,00 | |
| 9 cuotas de $471.267,56 | Total $4.241.408,00 | |
| 12 cuotas de $393.898,67 | Total $4.726.784,00 |
En esta obra, Lucía Liz construye una escena donde el cuerpo se repliega sobre sí mismo en medio de un campo de alta intensidad cromática. Los rojos, rosas y naranjas no funcionan como fondo, sino como una energía envolvente que atraviesa la figura y la desborda. El gesto pictórico, suelto y superpuesto, desarma los límites del cuerpo, que aparece simultáneamente contenido y en expansión. La imagen propone una tensión entre recogimiento y exposición, donde la calma no es ausencia de conflicto, sino una forma de habitarlo.
-
Acrilico sobre papel
2024
93 x 82 cm
-
Firmada y fechada
