Natalia Bruno, Lucia E. Lopez, Katerina Atamañuk
Curadora: Catalina Bagnato Irigoyen
15 de Noviembre - 15 de Diciembre, 2025
Apertura: sábado 15 de Noviembre, 19hs
Cassia House presenta De quimeras fabulosas y los monstruos que inventamos, una exposición colectiva con obras de Natalia Bruno, Katerina Atamañuk y Lucía E. López, curada por Catalina Bagnato Irigoyen.
La muestra propone un recorrido simbólico por los mitos de origen y las criaturas que pueblan nuestra imaginación colectiva. Desde la pintura, la escultura y la instalación, las artistas abordan el cuerpo, la animalidad y la transformación como zonas donde lo humano se reinventa: un territorio de lo híbrido, donde la belleza y lo monstruoso se confunden.
Partiendo de ideas propuestas por René Girard, la curaduría interroga el papel del sacrificio y la diferencia en la construcción del mito. Las quimeras, los dioses con cabezas de toro, los seres que habitan entre lo real y lo fabuloso, se revelan aquí como metáforas de lo que elegimos excluir para poder nombrarnos. La muestra, así, no busca domesticar a la bestia, sino reconocerla como parte esencial de nuestra memoria simbólica.
Remontarnos al origen de la fábula nos obliga a revivir el instante en el que decidimos construir el mito (y el mundo). Ese momento en que nos inventamos como un alguien y nos adjudicamos un nombre dentro del universo.
René Girard encontró en los rituales más primigenios la explicación de cómo las bestias se volvieron parte fundamental de nuestra historia. Aquel otro, santificado en ofrenda, nos permitió construir una fábula: el orden del mundo humano como hijo inexorable del sacrificio de toda alteración, de toda diferencia.
Nuestras quimeras, nuestras bestias más profanas, no son otra cosa que el nombre que le damos a aquello de lo que nos gustaría distanciarnos y que, sin embargo, se encuentra carnalmente unido a todos nuestros mitos de origen.
El toro sacrificado al dios con el nombre que elegimos, convertido él mismo en dios y santo en el momento del sacrificio, no es otra cosa que el símbolo de una humanidad proyectada y negada en el otro animal. Y, de pronto, el dios tiene cabeza de toro. Y, de pronto, la quimera. Y de pronto, una humanidad dibujada a mano alzada con el carbón candente de la pira sacrificial.
¿Qué es lo humano sino la quimera de sus propias fábulas? Un rompecabezas de todo aquello que eligió encarnar, de todo aquello que decidió dejar por fuera. Dioses con cabezas de toro, humanos sin cabeza y todo lo que está en el medio.
- Catalina Bagnato Irigoyen
De quimeras fabulosas y los monstruos que inventamos invita a revisitar nuestras propias mitologías, aquellas que siguen latiendo bajo la piel del presente. En un tiempo que multiplica sus máscaras y ficciones, las obras reunidas en Cassia House nos devuelven el gesto ancestral de imaginar una y otra vez lo que nos hace humanos.