Lucía Eugenia López es una artista visual nacida en Ituzaingó y formada en la UNA, donde se especializó en pintura. Su obra habita un territorio híbrido entre lo mítico y lo animal, poblado por criaturas ambiguas, presencias dobles y naturalezas que respiran. En sus pinturas y piezas en cerámica, conviven lo ritual, lo fantástico y lo gestual, construyendo escenas que parecen surgir de un bosque onírico: cuerpos que mutan, animales que observan, plantas que susurran secretos.
Se formó con Diego Perrota y Verónica Gómez, y participó de programas de análisis y producción como Manglar (Galería Acéfala). Su trabajo ha sido exhibido en muestras y salones destacados —como el Salón Provincial de Arte Joven y el Museo Roverano— y en 2025 obtuvo el Primer Premio en Artes del Fuego del Salón Nacional de Artes Visuales, consolidando una práctica que expande los límites entre lo humano, lo bestial y lo sagrado.