Pablo Pakciarz, Lucia Liz, Piero Vicente, Silvia De Stoia

9 de Mayo – 7 de Junio, 2026

Apertura: sábado 9 de mayo, 19hs

 

Cassia House presenta Bailando en el Juzgado, una exhibición colectiva que reúne obras de Pablo PakciarzLucia LizPiero Vicente, y Silvia De Stoia proponiendo un recorrido donde la identidad se despliega como una práctica atravesada por la mirada, la presión y la decisión de sostenerse.

En un presente donde la identidad se construye en lo visible, en los gestos que se repiten y en los vínculos que la validan, la exhibición se sitúa en ese punto donde esa construcción adquiere intensidad. Un momento en el que cada gesto pesa, cada elección define una posición y cada forma de aparecer implica una toma de partido.

          La identidad se construye en lo visible, en la repetición de los gestos que nos constituyen, en los roles que otros reconocen y validan. También se forma en nuestra relación con estos otros, en lo que se comparte, se negocia y se adapta. Cada uno de estos momentos organiza una imagen posible del individuo, una forma de ser en nuestro mundo cotidiano. Sin embargo, ninguna logra abarcarlo por completo: hay un punto en el que esa construcción entra en tensión, donde lo que parecía estable deja de alcanzar y algo empieza a definirse con mayor intensidad.

          Las obras reunidas en esta exhibición se sitúan en ese momento. No presentan identidades cerradas ni relatos completos. Desde la superficie luminosa y cuidadosamente curada pensando en la experiencia compartida y la presión de lo colectivo, hasta instancias introspectivas y silenciosas, cada artista propone una forma distinta de ser en el mundo. En ese recorrido, la identidad deja de aparecer como una definición fija y se vuelve un hacer: una forma de sostenerse, de tomar una posición, de persistir incluso cuando el contexto exige algo distinto.

          En Self-Reliance, Emerson entiende la identidad como confianza propia, como una forma de sostener una posición incluso cuando es puesta en tensión por el entorno. Esa idea atraviesa la exhibición como un hilo común: la identidad siendo ejercida, una práctica consciente de ser y hacer.

          En esta fragua, aparece una pregunta que no apunta a una definición estable ni a una respuesta cerrada. Aparece como algo que se pone a prueba con cada decisión, con cada gesto que no se corrige, con cada posición que se sostiene a pesar de la presión, tanto interna como externa. Las obras abren un espacio que propone la pregunta ¿Quién sos cuando importa?

El cruce entre las prácticas configura un territorio donde el cuerpo, la imagen y la estructura funcionan como campo de tensión. La pintura de Pakciarz se abre hacia lo colectivo y lo emocional; Lucía Liz construye escenas donde la exposición y el vínculo organizan la imagen; Piero Vicente introduce una dimensión introspectiva, donde la figura se fragmenta y se transforma; mientras que Silvia De Stoia lleva el cuerpo a su mínima expresión, tensándolo en líneas y equilibrios que condensan su presencia.

En conjunto, Bailando en el Juzgado propone un espacio donde la identidad se pone en juego como experiencia, abriendo un recorrido donde cada obra activa una forma distinta de habitar esa tensión.

Agradecemos especialmente a Bodega Canteros, que acompañará los distintos eventos de la muestra, sumándose a esta experiencia colectiva de encuentro entre arte, ciudad y hospitalidad.