Curadora: Catalina Bagnato Irigoyen
10 de Septiembre – 21 de Octubre, 2026
Apertura en Cassia House: jueves 10 de septiembre
Apertura en Centro de Edición: sábado 19 de septiembre
Cassia House y Centro de Edición presentan Materia Umbría, una exhibición de gráfica contemporánea que se despliega en paralelo entre Recoleta y Villa Lynch, reuniendo artistas de distintas generaciones alrededor de la sombra, la tinta, el papel y las posibilidades de una imagen capaz de multiplicarse.
La exhibición reúne obras de Alejandro Avakian, Sofía Llambías, Ana Lía Werthein, León Ferrari, Rosa Amarilla, Ana Steinnekker, Marta Minujín, Marta Biagioli, Natalia Giacchetta, Jazmín Puyén, Daniela Krainer, Walter Pugliese, Gustavo Amenedo, Delfina Aversa, Katerina Atamañuk y Melisa López.
Dos galerías separadas por tres décadas de historia construyen un mismo recorrido. Centro de Edición aporta la tradición del taller, la matriz, la prensa y el oficio transmitido entre generaciones; Cassia House, una nueva escena de circulación y encuentro. Entre ambas, la obra gráfica aparece no como una práctica secundaria, sino como un archivo vivo capaz de atravesar tiempos, territorios y lenguajes.
Esta exhibición acoge imágenes que surgen de las profundidades de la tinta, de la sombra de una piedra, de los recovecos de las grietas y las cicatrices de los materiales trazados -punta en mano- por sus creadores.
Centro de Edición lleva tres décadas dedicado a producir y exhibir obra gráfica, dando vida en su interior a un taller-galería donde las sombras se convierten en imágenes, se imprimen y multiplican. Cassia House acaba de cumplir su primer año y acompaña a una nueva generación de artistas cuyas carreras comienzan a expandirse por los caminos de la tinta. La distancia temporal entre ambos proyectos es amplia, pero el encuentro entre sus artistas revela la importancia de una práctica que atraviesa generaciones, un oficio que continúa grabado en el corazón del arte argentino.
La sombra se entreteje en los orígenes antropológicos de la imágen: desde el relato mítico que recuerda Plinio el Viejo sobre la joven que trazó el contorno de la sombra de su amado antes de verlo partir. Así, la sombra se relaciona directamente con la representación: es una materia que permite susurrar la ausencia de algo más y construir con ella, al mismo tiempo, la presencia de algo nuevo. En el grabado, sobrevive la memoria de un abrazo, el recuerdo de otro cuerpo que supo ponerse en contacto con el papel: la sombra de ese encuentro.
Nuestros artistas comparten el mismo interés por construir espacios, identidades y naturalezas que solo existen cuando la luz se retira, creando poesía con una materia muchas veces “eclipsada” por otras prácticas artísticas. Y es justamente la generosidad de un medio que permite dar a luz numerosas réplicas, la que nos convoca a mostrar su archivo vivo y atemporal: donde las copias de artistas de antaño todavía pueden tener un espacio junto a obras creadas ayer.
“Materia Umbría” explora la particularidad de una belleza que no se encuentra en las piedras talladas o en los lienzos trabajados, sino en sus negativos, en las sombras creadas por esos objetos. Proponemos inmiscuirnos en los recovecos de esta materia pulcra, que permite construir silencios y pausas, escondites y sombras; que sabe expandirse como ninguna y coquetear con una infinidad de soportes, espacios, tamaños y materiales distintos.
- Catalina Bagnato Irigoyen
En Materia Umbría, la sombra deja de ser únicamente la consecuencia de un cuerpo que interrumpe la luz para convertirse en materia de trabajo. Aparece en la profundidad de una tinta, en la huella de una piedra litográfica, en los surcos de una matriz, en un pliegue o en una superficie. Desde allí, las obras construyen paisajes, cuerpos, identidades, arquitecturas y espacios que oscilan entre lo visible y lo oculto.
La exposición encuentra además en la propia naturaleza de la gráfica una manera de conectar ambas sedes. Una imagen puede imprimirse, desplazarse y reaparecer; una obra producida décadas atrás puede convivir con otra salida del taller recientemente. Esa reproductibilidad, históricamente utilizada para relegar a la gráfica frente a la pintura o la escultura, se convierte aquí en una de sus mayores potencias: permite que las imágenes sobrevivan, circulen y vuelvan a encontrarse con nuevas generaciones.
Cassia House y Centro de Edición funcionan así como dos partes de una misma exhibición. Recoleta y Villa Lynch, una galería joven y un taller-galería con tres décadas de historia, artistas históricos y nuevas generaciones quedan unidos por una práctica capaz de extenderse en el tiempo. Entre ambas sedes persiste una misma búsqueda: construir nuevos mundos desde aquello que queda en la sombra.
Agradecemos especialmente a Inizio della Vespera por acompañar las inauguraciones con sus vinos; a la Fundación Augusto y León Ferrari Arte y Acervo, al Museo de Gráfica Contemporánea (MGC), a Devolver – Atelier de Restauración y a VoyVeo por acompañar y hacer posible Materia Umbría.