Juan Gálvez construye una pintura atravesada por la calle, la imagen gráfica y la potencia narrativa del montaje. En sus obras conviven animales, retratos, naturalezas quietas, escenas urbanas, símbolos y fragmentos geométricos, organizados en composiciones de color intenso y fuerte presencia visual. Cada cuadro parece funcionar como un sistema de asociaciones donde imágenes de orígenes distintos se encuentran, chocan y producen nuevos sentidos.

Nacido en Viña del Mar, Chile, Gálvez es pintor y muralista con formación profesional en diseño gráfico. Desde 2015 sostiene un trabajo constante en distintas áreas de las artes gráficas y plásticas, articulando la pintura de taller con proyectos de muralismo e intervención urbana. Actualmente está radicado en Buenos Aires, Argentina, donde se dedica a tiempo completo a su obra personal y a proyectos vinculados al mural.

    

Su producción reciente trabaja principalmente con acrílico sobre tela y madera. En obras como Gansos I, Limas, Frutos de Peumo o La joya real, la observación de la naturaleza aparece atravesada por una pincelada expresiva y una paleta vibrante. En otras piezas, como El Engaño, Puke, Posto Jocel III o La vida cotidiana, la ciudad se vuelve escenario de tensión, memoria y extrañamiento. También aparecen retratos intervenidos por bloques de color y signos gráficos, donde el rostro deja de ser una imagen estable para convertirse en una superficie atravesada por interrupciones, símbolos y lecturas posibles.

Una parte importante de su obra reciente se organiza a partir de composiciones fragmentadas, donde figuras reconocibles conviven con campos de color, patrones geométricos y pequeños íconos visuales. Esa lógica de montaje vincula su pintura con una sensibilidad contemporánea marcada por la acumulación de imágenes, la cultura popular y el lenguaje urbano. En el contexto de Como por arte de magia, Gálvez revela la imagen como artificio construido: una aparición hecha de cortes, contrastes, decisiones pictóricas y fricciones visuales. Frente a una cultura visual cada vez más homogénea, su obra insiste en mostrar el truco, dejando visible la mano, el procedimiento y la imaginación detrás de cada imagen.