Curadora: Catalina Bagnato Irigoyen
8 de Agosto – 8 de Septiembre, 2026
Apertura: sábado 8 de agosto, 19hs
Cassia House presenta Autopsia Forzada, una exhibición individual de Romina Juárez, con curaduría de Catalina Bagnato Irigoyen, que toma la galería como un cuerpo para intervenirlo, abrirlo y devolverle la vida.
La muestra propone una ocupación total de Cassia House. Romina Juárez interviene el vidrio, el piso, las paredes, el techo y el segundo nivel de la galería, convirtiendo su arquitectura en una extensión física de su obra. La exhibición comienza desde la calle y avanza hasta el último rincón del espacio.
Muchas de las instituciones del arte se mueven atraídas por un secretismo cuasisacramental que se esfuerza por sostener la tradición de los museos como mausoleos: solo un público selecto y familiarizado puede acceder a un arte estático e inmaculado, una concepción tan pretenciosa y elitista como el inicio de este texto. ¿Cuál es la mejor manera de destruir este oscurantismo? Romina Juárez propone vandalizarlo.
Necesitamos recuperar la risa en estos espacios. Existió un momento en el que las galerías porteñas sí estuvieron vivas, con exposiciones como Arte Destructivo y los happenings de los años sesenta. Consideramos fundamental recuperar ese espíritu irónico, lúdico y combativo como forma de creación artística y de diálogo institucional.
En esta ocasión, Romina Juárez usurpó y vandalizó a gusto y placer este cuadrado blanco, en un gesto que termina por liberarlo de toda carga. Necesitamos romper con ese ideal para volverlo un lugar verdadero, un espacio con vida. La artista conquista el esqueleto de la galería para convertirlo en obra, para transformarlo en parte de su universo creativo: Romina mira y se apropia de las formas, de los cuerpos. Realiza una autopsia forzada sobre los espacios muertos y los cuerpos enfermos, y los revive o resignifica a partir de su mirada.
Su obra no está comprometida con la belleza, sino con la verdad y con una búsqueda por representar los sentimientos más profundos e íntimos. Representa cuerpos contorsionados que la angustian mediante una pincelada agresiva y lúdica que les devuelve la posibilidad de ser algo más. Así, su pincel-bisturí también revive la galería al devorar su cuerpo y transformarlo en un recordatorio de que, a veces, es necesario rompernos para sacar lo mejor que tenemos dentro.
- Catalina Bagnato Irigoyen
Las obras reunidas presentan cuerpos vulnerables, deformados, tensos y expuestos. A través del acrílico, el crayón y el collage, Juárez construye imágenes atravesadas por el humor, la angustia y una violencia gestual que no busca corregir ni embellecer aquello que representa.
En Autopsia Forzada, ese procedimiento se expande desde las obras hacia la arquitectura. El cubo blanco deja de funcionar como un fondo neutral y se convierte en materia: un cuerpo institucional abierto, invadido y sometido al pincel-bisturí de la artista.
En conjunto, la exhibición propone una galería tomada, donde la solemnidad es reemplazada por el juego y la vandalización funciona como una forma de cuidado. Una autopsia realizada no para certificar una muerte, sino para descubrir qué todavía puede volver a latir.